The Causes for the Evil in the World


“Taste and see that the Lord is good;

blessed is the one who takes refuge in him.”

Psalm 34:8 (NIV)

The nature of the character of God has been in question since the beginning of the church. The argument through the ages is that God is not a good God. The pulpits of the primitive church were infected by a false doctrine that is still being felt very strongly today. It was the main doctrine that the original apostles fought against, Gnosticism.

         A basic definition of Gnosticism is “the thought and practice, especially of various cults of late pre-Christian and early Christian centuries, distinguished by the conviction that matter is evil and that emancipation comes through gnosis.”[1]

         In other words, the physical world and his Creator (God the Father) are essentially evil. This is a direct attack against the character of God. There are many verses, all through the Bible, that speaks and affirms the goodness of God, but this new doctrine came to teach the world the total opposite of whom God is.

         The second part of this basic definition of Gnosticism is equally blasphemous; it indicates that salvation comes from gnosis (Knowledge) a total slap in the face to the Gospel, the cross and the sacrifice of our Lord and Savior Jesus Christ.

         Some atheist today go as far as saying that even if they find prove of God’s existence, they will not worship him because they can’t understand why, if God is so good and powerful, he allows or, do nothing against rape, murder, the killing of children, etc. If you spend any time listening to atheist you will realize, very quickly, that the issue is not that they don’t believe in God’s existence. Romans 1:18-19 establishes that God has made his existence obvious to all men. The issue is that they are upset with HIM.

         Nevertheless, the question should be answered regarding the cause of evil. I do not intent to give you fancy philosophical statements or ideas. I am glad that in an issue of such importance, the Bible is not silence, but very clear in its explanations.

         If your heart is set in hating God, this article will not do a thing for you. Ultimately, the article is not for you, perhaps you are a suppressor of God’s truth. In that case, the wrath of God awaits you. (Romans 1:18)

         There are five reasons for evil; they are all intertwined with one another; you can’t separate them.

  1. Evil itself:

     That is, the devil and his demons or unclean spirits. There are demons spread around the world with specific agendas.

  1. The Secular System is full of demons (Revelations 18:2)
  2. There are demons assigned to spread false doctrine and confusion. (1 Timothy 4:1-5)
  3. Tormented spirits –Legion– (Mark 5:1-11)
  4. There are demons that are able to perform supernatural signs; they will be crucial in the devil’s battle against God. (Revelation 16:12-14)
  5. There are demons that filled our spirits with anger/rage (Ecclesiastes 7:9) We can say that every single fruit of the flesh has its root in our spirit. (Galatians 5:19-21) There are demons that take away the capacity of humans to talk; therefor they can’t make any confession for their own freedom. (Matthew 9:32-33)


  1. Men walking according to the flesh:

That is, men walking according to the desires of the flesh giving forth the fruit of the flesh. (Galatians 5:19-21) A constant falling under temptations (James 1:13-15) or, no longer falling under temptation, but a sinful way of life; that is, living according to the flesh.

  1. Iniquity and generational curses:

This is, the result of transgressions (Willingly sinning). (Number 14:18) This is also the manifestation of generational curses. (Exodus 20:5)

  1. The love for money:

The Bible is clear in telling us that at the root of “all evil” is the love for money. (1 Timothy 6:10) Think about any evil around the world and make no mistake about it, somebody is making money out of it.

  1. Men not getting what he wants:

     The result of men not getting what he wants gives birth to anger and that anger gives birth to violence. The Scripture tells us “Where do wars and fights come from among you? Do they not come from your desires for pleasure that war in your members?” James 4:1 (NKJV)

     The violent acts happening in this world is the direct result of somebody not getting what they want. From the fights in basketball courts to domestic violence and to murder, make no mistake about, somebody is mad because things are not going his/her way.

     Violence is the result of Godlessness. A soul without God can’t ever be satisfied, therefor, anger is at the heart of an ungodly person. The earth is again, filled with violence!

     God has giving us a free will, we have the freedom to do good or to do evil. Those who critic God for allowing evil to take place; imagine what they would say if God takes their freedom to chose to do whatever they want? God has not hide from us the consequences of our actions, the blessings and the curses; but has made it very clear; he wants us to choose life.

“This day I call the heavens and the earth as witnesses against you that I have set before you life and death, blessings and curses. Now choose life, so that you and your children may live.” Deuteronomy 30:19 (NIV)





El Evangelio no es Solo de Domingos


El evangelio es práctico y ofrece soluciones prácticas a los problemas de este mundo. El problema es que hemos confundido el evangelio con edificios, el estar unidos a una hora y un día de la semana específico para observar a otros ofrecernos el “show”, que conocemos como la Iglesia.

El evangelio no es un edificio ni un día u hora específica de la semana. El evangelio no es un sombrero que te pones o quitas de acuerdo a tu gusto. El evangelio es un estilo de vida; es la forma de vida aceptada por Dios. Aunque somos verdaderamente libres para creer y para hacer lo que nos da la gana; la Biblia nos advierte, “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” Primera de Corintios 10:23 (RVR 1960)

El evangelio nos une, como Cristianos, bajo la cultura de la Palabra de Dios. El Apóstol Pedro nos dice, “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” Primera de Pedro 3:8-9 (RVR 1960). El Apóstol Pablo nos habla de que somos ciudadanos del cielo. (Filipenses 3:20)

Creo que hoy día el anhelo por la fama de muchos los lleva a inventarse cosas que, aunque suenan espectaculares, inteligentes y hasta espirituales, no tienen absolutamente nada que ver con Dios. Estamos llamados a tener todos el mismo sentir; ese sentir no es emocional ni personal, es el sentir que va de acuerdo con lo establecido por los profetas del Viejo Testamento y los apóstoles del Nuevo.

El darle reverencia a la Palabra de Dios es darle reverencia a lo que El establece como verdad. Imagínate criarte con un padre al cual dices amar, pero ignoras completamente lo que él te dice. Imagínate, como convencer a los que están a tu alrededor de que amas a tu padre cuando no le obedeces en nada; cuando su palabra no significa nada para ti. Hermanos, no podemos separar la Palabra de Dios de Dios. El Apóstol Juan nos dice, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Juan 1:1 (RVR 1960)

La razón por la cual muchos no respetan las cosas de Dios ni quieren nada que ver con Dios, es por la confusión que muchos siguen inyectando en la Iglesia. Muchas iglesias se han convertidos en clubes sociales en donde los miembros son los que establecen las reglas en lugar de, simplemente, escudriñar las Escrituraras para buscar lo que es real y verdadero y lo que no.

Me hablaba un hermano hace unos días, de su deseo de que lo que dice hoy sea recordado en veinte o treinta años. Le dije que ese no era mi sentir y que no creo que ese sentir sea de Dios. No me interesa que recuerden lo que yo tenga que decir, mas que recuerden que fui un hombre que, fielmente, trató de repetir el mensaje profético y apostólico el cual tiene el poder de transformar corazones, sanar almas, cambiar vidas, restaurar, edificar y formar espíritus rectos dentro de nosotros. No hay nada en este mundo con semejante poder… ¡Nada!

No sé que hará Dios con estos edificios tan grandes que llamamos Iglesias. Lo que sí sé es que nosotros somos la Iglesia. Lo que sí sé es que el evangelio tiene que ser real para nosotros mismos. Lo que sí sé es que si no traemos eso que identificamos como el evangelio ha nuestros lugares secretos; si eso que identificamos como evangelio no llega a la simpleza de nuestros hogares, todavía eso que conocemos como evangelio no se ha convertido en realidad en nosotros. Lo que tenemos es una religión de hombres carnales sin poder para cambiar a nadie. Todavía, si ese es nuestro caso, no hemos desarrollado una relación con nuestro Cristo amado.

Creo que estos son buenos tiempos para poner a prueba todo lo que sabemos; cuestionarlo todo y rechazar todo lo hemos aceptado como doctrina que no se ve claramente en las Escrituras. Es tiempo de exigirle a pastores y maestros que nos enseñen capítulos y versos que solidifiquen lo que están diciendo de parte de Dios. Este es un tiempo de leer y estudiar línea por línea y punto por punto TODA la Biblia. Reconociendo que somos el pueblo del Nuevo Testamento, mas reconociendo también, como divinas, las Palabras de Moisés, las palabras de los profetas y las canciones más poderosas en la historia de la humanidad; canciones interpretadas ha son de bocina; con salterio y arpa; con pandero y danza; con cuerdas, flautas y con címbalos resonantes… Selah.